Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/23

¡Enhorabuena, Cristobo!

Y como grata noticia de última hora, y colofón a la campaña, me acaba de comentar Cristobo que lo han nombrado director del Centro Oceanográfico de Gijón. Vaya desde este blog la más cordial felicitación de mi parte y de todos los que hemos participado en esta campaña. Según sus propias palabras: “es toda una sorpresa para mí, que llevo poco tiempo en la casa, a la vez que toda una responsabilidad dirigir el Centro Oceanográfico de Gijón, estoy realmente contento”.

De lo que estamos todos seguros es de dos cosas: una es que no hay nadie que lo merezca más, por capacidad de trabajo y por valía profesional y humana, y la otra es que no dejará de investigar y de hacer campañas a pesar de sus nuevas responsabilidades. Quienes lo hemos visto trabajar sabemos que lo lleva en la sangre. De todo corazón, nuestra más sincera enhorabuena.

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Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/22

Y llegó el final…

40º 37′ 10″ S, 58º 13′ 78″ W

Viento: 1,1 nudos
Olas: 0,5 metros
Temperatura del aire: 18 ºC
Temperatura del agua: 15,4 ºC

Bueno, y con éstas, y aunque suene a tópico, casi sin darnos cuenta, llegamos al final. Sólo unas horas nos separan de Mar del Plata, destino final de esta travesía por las aguas de la Patagonia. Con los objetivos científicos bien cumplidos ya no queda más que despedir esta pequeña ventana al exterior de la Campaña Patagonia 0109. Eso sí, no sin antes romper una lanza a favor de aquellos que día tras día, renunciando a un montón de cosas en tierra firme, empezando por la familia y los amigos y continuando por muchas comodidades, se embarcan en duras campañas científicas en los mares de todo el mundo. He tenido la suerte de poder comprobar en primera persona su forma de trabajar, de esforzarse y sobre todo de convivir a bordo de un barco oceanográfico. Hace falta mucha vocación, mucha voluntad y amor a tu trabajo para hacer la labor que realizan científicos y tripulación. No, esto no son unas vacaciones. Aquí se viene a trabajar y además duro.

Gracias a todos por permitirme mirar en vuestros trabajos y vuestras vidas, compartir esta experiencia inquebrantable y sobre todo hacerme sentir como en mi casa. A los científicos Araceli, Cristobo y Ricardo. A los técnicos de ROV y cámara submarina Crisanto, José Manuel Suárez, Miquel Moll, Luís y Abalo. Y por supuesto a la tripulación: Luís Gago “el capi”, José Manuel Ferreira, Miguel Ramón, Miguel Ángel Canosa, Antonio Riobó, Luís Otero, Miguel Ángel Casas, Manuel Núñez, Jesús, José Graña, Juan Paredes, José Manuel Broullón, Marcos, Salvador, Vicente, Julio, Jessica, Celso y Porfirio. Espero haberlos mencionado a todos. Cuando llegué a bordo Cristobo me dijo que esto era como una familia y yo pensé que exageraba. Pero no, realmente es así. Es muy difícil encontrar tanto bueno en lo profesional y en lo personal en tan pocos metros cuadrados.

Gracias también a Maxi que ha hecho posible el blog desde Madrid. Y por último a Magali y a Juan Acosta, que también ha estado presente en la campaña aunque no haya embarcado. Nos vemos en tierra firme. Un abrazo a todos.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/21

Terminan las inmersiones

44º 43′ 16″ S, 49º 51′ 23″ W

Viento: 1,5 nudos
Olas: 0,5 metros
Temperatura del aire: 12 ºC
Temperatura del agua: 11,4 ºC

Tras 10 días de duros trabajos a bordo del Miguel Oliver, hoy los científicos han dado por concluida las investigaciones. Al menos en el buque (eso sí, la tripulación sigue trabajando duro, como siempre). Ahora a los biólogos y geólogos les quedan meses o años de intenso trabajo para analizar la gran cantidad de datos que han cosechado tras esta campaña Patagonia 0109. Hoy se ha seguido con la rutina prevista de inmersiones: dos de la cámara fotográfica y una del ROV.

En estos mismos momentos la proa del Miguel Oliver pone rumbo a Mar del Plata, donde finaliza la campaña dentro de dos días, ya que hasta que no llegamos a puerto no se da por concluida, aunque se hayan terminado las labores oceanográficas propiamente dichas. Lejos quedan ya los primeros días de mala mar y mareos. Poco a poco me voy haciendo con el vocabulario marinero, ya que el mar dispone de su propia forma de hablar. Cada vez que digo cuerda Araceli me suelta que “aquí no hay más cuerda que las del reloj. ¡Cabo, cabo!” Y no quiero contar si suelto izquierda en lugar de babor o habitación en lugar de camarote. En fin, poco a poco.

El día ha sido soleado y por momentos el mar estaba casi como un plato, aunque al final de la jornada estaba entrando algo de viento. Hoy no hemos visto ballenas, aunque una foca estaba tomando el sol cerca de la proa del barco. Por desgracia había desaparecido cuando llegué con la cámara. Lo mejor y casi como traca final han sido las imágenes obtenidas hoy, que son, si cabe, mejores que las de días anteriores, así que científicos y técnicos despiden los trabajos con una sonrisa en la boca. La verdad es que las fotos muestran unos fondos con una biodiversidad impresionante.
Para celebrar el final de los trabajos  los cocineros han sorprendido a todos con una deliciosa tarta. Como ya he dicho en post anteriores, gran parte de culpa de que todos los que pasan por el Miguel Oliver se vayan con un gran sabor de boca la tiene el personal de cocina. O fonda, un término más marinero.

Hoy para seguir descubriendo el Miguel Oliver por dentro os voy a hablar del corazón del buque, la sala de máquinas (dejo un par de fotos). A primera vista sorprende la limpieza reinante, que no coincide con la imagen grasienta que solemos tener de la sala de máquinas de un barco. El buque cuenta con dos motores de propulsión eléctrica de 1000 kw cada uno para reducir al máximo el ruido radiado al agua. Esta energía de propulsión así como el resto de la que utiliza el buque es suministrada por cuatro generadores diesel. El Miguel Oliver consume unos 11.000 litros de gasoil por día y sus tanques permiten acumular hasta 500.000. Como para pensárselo antes de decir: lleno por favor. Y la velocidad máxima al 100% de potencia es de 14 nudos. Que conste que digo nudos y no km/h (26). Saludos a todos.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/20

Ballena a babor…

46º 39′ 74″ S, 60º 10′ 13″ W

Viento: 2 nudos
Olas: 1 metro
Temperatura del aire: 10 ºC
Temperatura del agua: 11,1 ºC

Pues casi sin darnos cuenta enfilamos el final de la campaña. Mañana es el último día de trabajo de investigación, después sólo quedarán por delante dos días de navegación a Mar del Plata. Pero hoy quiero empezar con algo que me ha hecho muy feliz durante un rato. Una ballena, un rorcual según me dice Cristobo, ha estado rondando el buque mientras que hacíamos una de las estaciones. Estuvo toda la mañana curioseando alrededor del barco, pasándose de babor a estribor. Parecía que jugaba con todos nosotros que la perseguíamos con las cámaras fotográficas.

Respecto al trabajo, el día ha sido especialmente productivo. Se han hecho tres inmersiones de la cámara submarina y los resultados han sido alentadores. Para Araceli y Cristobo hoy se han obtenido las que hasta ahora son las mejores series de fotografías, y se han superado los mil metros en algunas de las estaciones. Pero hoy toca hablar un poco de cartografía y para ello visitamos el laboratorio de acústica del barco. Primero de todo gracias a Araceli y Ricardo por hacerme de anfitriones. El Miguel Oliver dispone de multitud de sondas que usan distintas frecuencias de sonido para rastrear el relieve que pasa bajo su quilla (aunque también dispone de sondas que detectan biomasa). Pero sólo describiré los dos sistemas que se han utilizado en la presente campaña Patagonia 0109: la ecosonda multihaz y la sonda sísmica topas.

La ecosonda multihaz sirve para obtener un mapa del fondo marino y está basado en la emisión de ondas de sonido, que rebotan en el suelo y vuelven al barco. Midiendo el tiempo que tarda el sonido en ir y volver, los científicos pueden calcular la profundidad a la que se encuentra el fondo marino. Esta ecosonda dispara simultáneamente 432 haces de sonido en forma de abanico, lo que posibilita que se registren datos en una gran resolución de una cobertura media de tres kilómetros por la banda de babor y otros tres por la de estribor. El barco va haciendo “pasadas” o líneas por el área a cartografiar, de manera que se solapen unas con otras. Lógicamente a mayor profundidad, más rápido se cartografía la zona, ya que el ángulo de los haces de sonido se va abriendo más cuanto más lejos esté el fondo.

Por otro lado la sonda sísmica topas o sonda paramétrica también usa haces de sonido, pero éstos son de una frecuencia más baja. Éstos son capaces de penetrar en las primeras capas del fondo marino (profundiza más cuanto más blando sea el fondo) lo que da como resultado un perfil con los diferentes estratos de los que está compuesto el suelo, dependiendo de la diferente densidad de los materiales. En lugar de propagarse en forma de abanico, se emite un solo haz recto hacia el fondo.

Y para terminar, otra de animalitos que no quería dejar de comentar: los espectaculares albatros. Es increíble verlos desplegar sus enormes alas de hasta tres metros de envergadura, volando alrededor del barco, rozando con la punta de las alas la superficie del agua. Pura elegancia.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/19

Una draga esquiva

47º 22′ 09″ S, 60º 29′ 92″ W

Viento: 3 nudos
Olas: 1 metro
Temperatura del aire: 11,5 ºC
Temperatura del agua: 11,8 ºC

Como comenté ayer, el día de hoy ha sido un tanto especial dentro del plan de campaña. Tanto el equipo científico como técnico han dedicado el día a buscar una draga tipo Box Corer que se perdió en noviembre del año pasado (la de la imagen). Entonces se tomaron las coordenadas exactas para un posible rescate en el futuro. Hoy llegó el día de intentarlo pero lamentablemente no ha habido suerte. Estas dragas se usan para recoger muestras de tipo sedimentario. Lo que hacen es penetrar en la capa blanda de la superficie y “cortar” un trozo, casi como si fuera un pedacito de tarta. Así se puede disponer de una parcela del fondo marino tal y como estaba dispuesto originalmente. Ha sido una pena que no se haya podido recuperar pues el esfuerzo de técnicos y científicos ha sido enorme. Se ha peinado la zona con el ROV durante largas horas, con la esperanza de que la cámara submarina del robot nos mostrara la draga, pero ese esperado momento no ha llegado.

La jornada comenzaba temprano, con los mecánicos añadiendo unos ganchos al contrapeso (los hombres de la mar lo llaman coloquialmente “muerto”) que se usa normalmente para bajar el ROV. La idea era que si se localizaba la draga, el ROV la engancharía con el brazo mecánico a ese contrapeso para después izarla a bordo, en una operación de una enorme dificultad y que suponía todo un reto para los técnicos del ROV. Todos sabían que era difícil, pero como dice Cristobo “estábamos obligados a intentarlo, pasábamos por la zona y disponíamos de los instrumentos”. En fin, que la ansiada draga dormirá en aguas de la Patagonia el sueño de los justos.

Pero la jornada no ha sido en balde. Araceli me contaba que ha servido principalmente para dos cosas: por un lado hacer una operación con el ROV a alta profundidad (la draga cayó a unos 400 metros), y por otro permitirá estudiar los fondos arenosos de una zona que en principio no hubiera entrado en los planes de la campaña. Cuando veíamos las imágenes Araceli me describía como todavía hoy son visibles los surcos que han dejado en la arena gigantescos icebergs desprendidos de la Ántártida de hace miles de años.

Hoy también voy a contar un poco más en detalle el procedimiento de toma de imágenes (gracias también a Araceli por dejármelo tan claro). Empezamos con la cámara submarina. Para este método de toma de imágenes, el buque se sitúa en la posición de comienzo del muestreo (la zona que los científicos desean fotografiar) que en la figura que adjunto corresponde al punto marcado como CAM_1 Inicio. En este caso el terreno es una terraza existente en  la orilla norte de un cañón submarino. La cámara se sitúa en una estructura enganchada al barco por un cable, que dispone de compartimentos estancos (en este caso también la acompaña una cámara de video). La cámara fotográfica es programada para disparar una foto por minuto. Para ello el técnico sitúa un enfoque fijo teniendo en cuenta la distancia que la cámara tendrá con la superficie (la óptima es de unos 1,5 metros) y lo sincroniza con el flash. Para que el buque haga el recorrido que los científicos quieren, la embarcación se sitúa teniendo en cuenta la corriente dominante. Una vez la cámara llega al fondo se deja que el barco derive (en este caso siguiendo la trayectoria que aparece en la figura en rojo). En la imagen, la distancia recorrida es de 0,976 millas náuticas que equivalen a 1,72 km. Aquí se han obtenido una serie de fotografías del fondo, tanto para observar el tipo de sustrato que lo forma, como la fauna que vive y se asienta sobre él. En la zona hay una profundidad media de 1.098 metros. Una vez que se alcanza la posición marcada en la figura como CAM_1 final, se da por terminado el muestreo y comienza el izado de la cámara fotográfica submarina, hasta que es recuperada a bordo, donde se procede a descargar las fotografías realizadas. El tiempo del muestreo fue de 2 horas y 25 minutos.

En el caso del ROV, el procedimiento es parecido. La diferencia es que se trata de un vehículo que permite un control a distancia y que ofrece imágenes “en directo” a través de un cable electromecánico llamado, gráficamente, “umbilical” y que va conectado a una cabina, donde lo manejan los técnicos. Además, en lugar de derivar, el barco se va situando a través de Posicionamiento Dinámico siguiendo la trayectoria elegida. A medida que el buque va avanzando, el ROV también lo hace bajo la superficie, hasta que se completa el muestreo.

Y como todo no va a ser trabajo cuelgo un par de fotos de uno de los sitios de ocio del barco: el gimnasio y la sauna, donde científicos y tripulantes se relajan después de las duras jornadas en la mar. Un más que merecido premio.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/18

El día de la zodiac

46º 41′ 50″ S, 60º 52′ 29″ W
Viento: 6 nudos
Olas: 3 metros
Temperatura del aire: 11,2 ºC
Temperatura del agua: 5,8 ºC

Domingo en la Patagonia a bordo del Miguel Oliver. Bueno, en realidad en un barco no hay domingos. Ni lunes, ni cualquier otro día. Todos los días se trabaja y sólo se descansa al llegar a tierra. Aquí, el verdadero tiempo que importa es el meteorológico, que es al que más puede influir en la vida de a bordo. Que por cierto ha mejorado, y mucho, lo que ha permitido a los científicos tener un día bastante productivo. Se ha hecho una inmersión con la cámara y dos con el ROV. Los jefes de campaña están contentos con la jornada, según me comentan. Sobre todo en la primera inmersión del ROV se han visto unos fondos especialmente ricos en biodiversidad. Según me explica Cristobo, los fondos son muy ricos en biomasa pero sobre todo dominan las ofiuras. Dejo algunas imágenes.

La mar estaba lo suficientemente calma para atrevernos a bajar la zodiac. Yo he tenido la posibilidad de montar en ella y vivir una de las mejores experiencias de la campaña. La zodiac la descienden con una grúa desde la cubierta. En ella hemos montado Mikel, José Manuel (técnicos del ROV y la cámara submarina, que han hecho de fotógrafos), un marinero que la manejaba (lo siento ahora no recuerdo el nombre) y yo. Primero nos hemos enfundado en unos llamativos trajes térmicos (con el que he pasado muchísimo calor) y un chaleco salvavidas. Con ello mi movilidad era parecida a la de un astronauta. Por cierto que hemos tenido un pequeño incidente al bajarla. Justo en el momento en el que la grúa nos ha empezado a largar, mi pie se ha enredado con un cabo y se me ha puesto a la altura de mi cabeza. Con el impulso he sacado la goma de la bomba de gasolina y se ha partido. Vuelta a subir la zodiac, con el susto en el cuerpo, para reparar la pequeña avería y otra vez para abajo. Una vez abajo, la lancha se movía más de lo que creía en un principio, y yo (que iba con una cámara de video para inmortalizarlo todo) lo he tenido bastante difícil para grabar. Una mano en la cámara de video y otra en las empuñaduras de la zodiac para no caerme al agua. Como recompensa, las vistas alrededor del Miguel Oliver han sido inolvidables, hemos navegado en paralelo y ha sido increíble ver como la proa cortaba el agua… Sin duda repetiría.

En el plan de campaña, mañana toca algo bastante excepcional: intentar recuperar una draga (tipo megabox corer), para recoger muestras de sedimento del fondo. Como se tomaron los datos exactos cuando se perdió en la campaña de noviembre mañana nos situaremos sobre ese punto y se lanzará el ROV para localizarla y después engancharla con el brazo robótico del ROV. Todo un desafío para los técnicos.

Con mi afán de ir mostrando partes del barco os dejo una foto del puente de mando, el territorio del capitán Luís Gago. Como curiosidad, decir, que nada más entras reza un cartel que te avisa de que todas las conversaciones que tienen lugar en el puente son grabadas y almacenadas durante un mes. Y es que no sólo los aviones tienen cajas negras.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/17

Poteros a la vista

46º 14′ S, 60º 44′ W

La noche fue rematadamente mala, el barco se movió más que nunca en estos siete días. Para mí fue como intentar dormir en una noria, a veces te dan ganas de atarte con una cuerda a la cama para al menos, dejar de dar tumbos. Ya por la mañana mejoró y después de un día en blanco por las condiciones meteorológicas, se ha podido volver a los trabajos. Los técnicos de la cámara han logrado hacer tres inmersiones, pero ni Araceli ni Cristobo han podido ver los resultados detenidamente. Por la mañana, también se intentó con el ROV, pero la operación tuvo que ser suspendida porque, si bien cuando se lanzó las condiciones eran aceptables, en unos minutos fue entrando viento fuerza 6-7. El ROV tiene un motor para contrarrestar una corriente de unos tres nudos, si la corriente supera ese límite, no se puede lanzar al agua porque es muy difícil de gobernar. Resultado: muchas caras de decepción en el equipo. Pero al caer la noche el tiempo había mejorado un poco, y se ha podido hacer una inmersión con el ROV de casi dos horas. Se acaba de terminar a la 1.00, hora del barco.

Esta inmersión se ha llevado a cabo muy cerca de la flota de poteros coreanos. La técnica de estos buques para pescar la pota es verdaderamente curiosa. Tienen en constante funcionamiento unas enormes cadenas a las que enganchan unos anzuelos con unos señuelos luminosos a los que acude la pota. En general los barcos tienen una pinta extraña, van vagando a la deriva y algunos tienen auténtica pinta de barcos fantasmas. Pero lo espectacular viene por la noche. Para que la pota acuda en masa, rodean todo el barco de decenas de potentísimos focos. El enmohecido buque se transforma entonces en un verdadero espectáculo sobre las olas. Cuando encuentras faenando a un grupo de ellos, a lo lejos parecen formar toda ciudad en medio del océano e incluso son visibles desde algunos satélites. Dejo algunas fotos, algunas son capturas de la cámara de video. Nada más, es muy tarde y mañana hay que madrugar. Hasta mañana.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/16

Llegaron los vientos y las olas

46º 12′ S, 60º 40′ W

Al final llegó el mal tiempo. Hoy no se han podido bajar no la cámara submarina ni el ROV. Debido a las condiciones del mar, es demasiado peligroso tanto para las personas como para los instrumentos. Suficiente trabajo hemos hemos tenido hoy con mantenernos en pie, e incluso se me hace difícil escribir estas líneas porque la silla no deja de moverse de un lado a otro. Todos hemos asegurado nuestras pertenencias. Mi camarote está desierto, lo he metido todo en los armarios y cajones para que no haya desperfectos. He sacado fuerzas para salir a cubierta y hacer unas cuantas fotos, pero el día era como para estar tumbado, ya que incluso andar por los pasillos se convierte en una pequeña aventura, te vas dando pequeños golpes contra las paredes y al final del día tienes el cuerpo molido. Dormir ha sido imposible, no solo para mí sino para todo el personal a bordo del buque. Esperemos que esta noche sea distinta, sino mañana estaremos bastante machacados.

Como el barco en estas condiciones no puede estar parado, ya que el posicionamiento dinámico no funciona en estas circunstancias de mala mar, nos hemos estado moviendo cerca de la zona donde teóricamente tendríamos que haber metido los instrumentos. Para no alejarnos demasiado, el buque ha estado haciendo pasadas lineales, una y otra vez, tratando de no dar los costados del barco a la dirección de las olas para no movernos demasiado. Ojalá que mañana mejore. Pero no todo es malo, mirad la puesta de sol de la que hemos disfrutado hoy en aguas de la Patagonia. Un saludo.

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/15

Noche movidita

46º 21′ S, 60º 04′ W

Por suerte, no llegó el mal tiempo, lo que ha permitido seguir con los trabajos con normalidad. Cuando me fui a la cama, la leve e incluso agradable mecida de noches anteriores se había convertido en amenazadores envites que hacían difícil conciliar el sueño, pero por la mañana el mar estaba bastante mejor. Así que a lo largo del día han continuado las inmersiones de la cámara submarina, se han hecho tres hasta unos 800 metros de profundidad. A diferencia de ayer se han hecho en fondos más abruptos y los resultados han sido bastante buenos, según Cristobo y Araceli. Ambos están satisfechos con las imágenes, ya que ya hay algunas que son “publicables”. Desde luego, lo que yo he visto (y desde mi desconocimiento de la biología) muestra unos fondos de una gran riqueza. Los jefes de campaña dicen que se ha mejorado respecto al día de ayer, pero todavía hay margen para hacerlo aún más.

Una asignatura pendiente es que el barco realice los trayectos de muestreo con mayor precisión, ya que en estas investigaciones se necesita un gran rigor en los transectos porque los puntos de muestreo están perfectamente delimitados. De hecho hoy se ha tenido que volver a empezar uno de ellos porque el barco derivaba  fuera de los sitios que interesaba fotografiar. Os enseño una foto, quizás poco representativa de lo que hemos visto hoy, pero es lo que puedo enseñar… A ver que tal se da el día mañana. Volveremos a utilizar el ROV, lo que es mucho más “entretenido” para todo el personal ya que podemos ver en “directo” los fondos. Por lo pronto el barco empieza a moverse bastante. Veremos.

Y ya que estamos a bordo de un buque, hoy voy a hablar un poco de nuestra casa a lo largo de estas dos semanas: el Miguel Oliver es el tercer buque de investigación de la flota pesquera y oceanográfica del Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, junto con el “Vizconde de Eza”, y el “Emma Bardán”. Es uno de los últimos buques oceanográficos de la flota española. En sus 70 metros de eslora y 12 de manga, este laboratorio flotante aloja tres radares, tres ecosondas y seis laboratorios, además de un sofisticado sistema de posicionamiento y navegación, entre otros equipos. Se trata de un buque multidisciplinar con un equipamiento tecnológico puntero para la navegación y para la investigación pesquera y oceanográfica. Para la exploración oceanográfica posee varios laboratorios, lo que le permite efectuar distintas clases de campañas: de biología, de geofísica, geología… Para la investigación pesquera, el buque también está equipado con sistemas acústicos, destinados a la detección de bancos de pesca. Posee lo que se denomina posicionamiento dinámico, lo que permite desde el puente marcar una posición al barco y él solo se encarga de mantenerla, contrarrestando la deriva, algo muy útil para la investigación oceanográfica. El buque tiene cabida para unas 45 personas, entre personal científico (hasta 23) y tripulación, (22), que se dividen entre personal de máquinas, de cubierta, de puente y de cocina. Precisamente hoy dejo una foto del comedor y la cocina. Gracias a Vicente, Julio, Jessica, Celso y Porfirio. Su trabajo es de los pocos en los que son juzgados dos veces al día. Y pasan el examen con nota…

Posteado por: patagonia2009 | 2009/01/14

Hay vida después del mareo

45º 46′ 28″ S, 59º 55′ W

Después de superar los mareos característicos de los que solemos vivir pisando tierra firme, me voy acoplando al ritmo de la vida en el barco. Se empieza a trabajar bastante temprano para aprovechar el día lo máximo posible. A las 7.30 de la mañana casi todo el mundo está en pié, menos el que haya hecho turno de noche, bien entre la tripulación, bien entre los científicos. El desayuno se sirve entre las 7.30 y las 8.30. El almuerzo es bastante temprano. En todos los barcos es así. La comida principal del día es a las 12.00 de la mañana, y eso si no hay que hacer dos turnos (no en esta campaña), en cuyo caso el primero de ellos comienza a las 11.00. Es bastante extraño para las personas ajenas a la mar. La cena es a las 19.00, y si se dobla el turno también a las 20.00. Se come pronto porque el mar es muy exigente para el cuerpo y más vale estar bien alimentado durante las horas de trabajo. Además, de esta manera, el personal de la cocina del barco (ya hablaré de ellos, por lo pronto decir que la comida es de diez) tiene un horario “soportable”. Por cierto que esta es hora “local” del barco. Como los barcos transoceánicos van cruzando husos horarios, y no es cuestión de andar cambiándolos cada dos por tres se establece una hora de un lugar cercano a la hora de trabajo. En este caso la de Buenos Aires (creo que es GMT-3). Cuando embarcamos en Puerto Madryn, dentro del barco era una hora más tarde que en unos pasos más atrás, en el puerto. Curiosidades de la vida en la mar…

Dormimos en camarotes dobles o individuales. En el caso de este buque, creo que he contado 28, número arriba número abajo. Yo duermo en uno doble, con literas, pero sólo, porque en esta campaña sobra espacio en los camarotes donde duerme el personal científico. Os dejo unas fotos, para que os hagáis una idea de cómo es el “estándar”, (los de jefes de campaña y oficiales son más grandes). La limpieza de las estancias depende de cada persona embarcada y la de las comunes, de la tripulación. Pero una consigna importante es ensuciar lo menos posible y colaborar en la limpieza del barco en todo lo que se pueda. Todo está lleno de carteles recordando no ensuciar, respetar el descanso de los demás (sobre todo no dar portazos, porque las puertas pesan muchísimo), mantener puertas cerradas para conservar la climatización y muchas recomendaciones de seguridad.

Respecto al trabajo científico, hoy han bajado la cámara fotográfica y de video submarina en tres puntos diferentes. Las cámaras están montadas en una estructura (dejo foto) con dos compartimentos estancos, donde se colocan las máquinas. Se bajan enganchadas a un cable mediante un torno y programadas (en el caso de la de fotos, para disparar cada uno o dos minutos), luego se suben y se recoge el material obtenido. A diferencia del ROV no podemos ver las imágenes en tiempo real, por lo que hay que esperar a subir el sistema para ver lo que ha salido. Parece fácil pero el principal obstáculo es vencer a las presiones de las profundidades del océano. Los compartimentos han mantenido la estanqueidad, sólo ha habido un pequeño problema de condensación en el interior de la cámara de fotos debido al cambio tan brusco de temperaturas y presiones. El el fondo del océano a unos 1000 metros hay unos 2-3º y el interior del barco alrededor de 21º-22º. Hoy se ha llegado a bajar a los 1.200 metros y los técnicos están satisfechos con el resultado. Cristobo y Araceli, en un primer vistazo rápido han visto cosas interesantes en las imágenes pero les queda verlas en profundidad. Hoy no puedo colgar ninguna foto submarina ya que están en formato RAW. En el momento que tenga algo lo cuelgo.

Dicen que mañana se avecina un temporal con fuerza 8, lo que impediría seguir con los trabajos por el momento. Veremos.

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